A pocos días de empezar las vacaciones de Semana Santa, seguramente ya tendremos las vacaciones planeadas y listas, pero es importante que hagamos un repaso de como está nuestro coche, ya que debe encontrarse siempre en condiciones optimas para circular sin peligro para nosotros y para terceros. Por ello, es recomendable realizarle una revisión a fondo.
Además, como vamos a salir a la carretera, es muy importante recordar como debemos actuar en caso de accidente, ya sea uno en el que nos vemos involucrados, como si es uno que nos hemos encontrado en ruta hacia nuestro destino.
Para ello, la Dirección General de Tráfico, dispone de un documento muy completo donde explica que hay que hacer y como actuar ante cualquier accidente de tráfico.
Y empezamos con la desmitificación de un mito que circula entre la población general:
«Es erróneo creer que no se puede hacer nada por un herido, si no se poseen conocimientos específicamente médicos. Nada más lejos de la realidad. La actitud de quien auxilia a un accidentado es de gran importancia y sólo es necesario poseer unos mínimos conocimientos sobre «lo que hay y lo que no hay que hacer», unas pocas ideas claras sobre lo que se debe hacer.»
A continuaión os recordamos algunos de los puntos más importante que cabe destacar del documento.:
La actuación de auxilio al herido no sólo va encaminada a salvarle la vida, sino que pretende que las lesiones producidas no se agraven por una actuación desafortunada o por la ausencia de unos cuidados elementales mínimos.
Los conductores y demás usuarios de las vías que se vean implicados en un accidente de tráfico están obligados a adoptar las medidas necesarias para auxiliar o solicitar auxilio para atender a las víctimas, prestar su colaboración para evitar mayores peligros, en la medida de lo posible, restablecer, la seguridad de la circulación, esclarecer los hechos y colaborar con la Autoridad.
Todo conductor o usuario de la vía implicado en un accidente de circulación, en la medida de lo posible, deberá:
- Detenerse en cuanto sea posible, pero evitando crear un nuevo peligro para la circulación.
- Hacerse una idea de conjunto de las circunstancias y consecuencias del accidente, que le permita establecer un orden de preferencias.
- Avisar a través del servicio integral de emergencias 1-1-2, informando que se ha producido el accidente.
- Auxiliar a los heridos una vez solicitado el auxilio sanitario. Es importante dar conocimiento de la magnitud aparente del siniestro: número de víctimas, posible gravedad de las mismas y características del accidente.
- Permanecer o volver al lugar del accidente hasta la llegada de la ayuda.
- Esforzarse por restablecer o mantener la seguridad de la circulación.
- Evitar la modificación del estado de las cosas y de las huellas u otras pruebas que puedan ser útiles para determinar la responsabilidad.
- Comunicar, en todo caso, su identidad a otras personas implicadas en el accidente, si lo pidieren.
- Facilitar los datos del vehículo a otras personas implicadas en el accidente, si se lo pidieren.
Si se trata de un conductor no implicado en el accidente, debe detener el vehículo que conduce en lugar seguro y donde no perjudique a la circulación, situándolo fuera de la calzada y cumpliendo las normas de estacionamiento, siempre que sea posible.
Los conductores de los vehículos implicados en el accidente o, si éstos no pudieran hacerlo, cualquier usuario de la vía, deberán:
- Cortar el encendido de los vehículos implicados, si fuera necesario.
- Señalizar convenientemente, el vehículo o vehículos accidentados o el obstáculo creado para advertir de ello a los demás conductores y usuarios de la vía.
- Encender la señal de emergencia, tanto de día como de noche.
- Encender las luces de posición cuando por la hora, las condiciones meteorológicas o ambientales, cualquiera otra circunstancia análoga o el lugar fuera obligatorio su uso.
- Colocar los dispositivos de preseñalización de peligro reglamentarios salvo que las condiciones de la circulación no permitan hacerlo.
- No invadir la calzada, si es posible. Si fuera inevitable invadir la calzada, hacerlo con las máximas garantías de seguridad.
En relación a las víctimas deberán:
- Prestar a los heridos el auxilio que resulte más adecuado.
- Recabar con la máxima urgencia auxilio sanitario a través del nº112.
- Avisar a la Autoridad, aparentemente, hubiera resultado herida o muerta alguna persona o cuando lo pida alguna de las personas implicadas en el accidente.
- Establecer un ambiente de seguridad, tranquilizar a las víctimas y buscar la colaboración de otras personas, para pedir auxilio, para auxiliar a las víctimas, etc.
- No estorbarse en la atención a los accidentados.
- Es preferible que actúen pocos, pero entrenados, que muchos y embarullados.
- Tratar al accidentado con el máximo cuidado y seguridad.
- Dirigir la atención y ayuda, en primer lugar, hacia las víctimas inconscientes o con dificultades respiratorias graves o hemorragia masiva.
- No dar a los heridos como norma general comida, bebida o medicación, y menos bebidas alcohólicas.
- Evitar que los heridos anden o hacerlos andar.
Esperamos que nadie deba hacer uso de estos conocimientos, pero siempre es mejor estar preparados y nosotros creemos en la prevención.
¡Os deseamos a todos unas felices y tranquilas vacaciones!
Fuente: www.dgt.es

