Letamendi

Servicio Volkswagen

Servicio Volkswagen

Todos hemos oído hablar de los proyectos de Tesla, Google, Apple e incluso Facebook para desarrollar proyectos de conducción autónoma. Sin embargo, debes saber que el último gran avance en el largo camino del coche sin conductor llega de la mano de Continental y Magna, dos empresas ligadas al transporte tradicional que han conseguido que sus vehículos sin conductor recorran 480 km. La distancia que separan Detroit de Traverse City, pasando por la ciudad canadiense de Sarnia. Una incursión en Canadá que le da todavía más relevancia al último avance del coche autónomo.

Es la primera vez que un coche sin conductor cruza una frontera, en este caso la que separa los Estados Unidos de Canadá y viceversa; y pone en relieve la importancia de la colaboración entre las administraciones públicas -en este caso el Estado de Detroit y la provincia de Ontario- y la empresa privada en el desarrollo de la conducción autónoma. Se trata de coches de nivel 3, lo que implica que es necesaria la presencia de una persona en el asiento del conductor por si tiene que coger el volante del coche en caso de necesidad.

Así, los ingenieros de Continental y Magna asumieron los mandos del vehículo al cruzar la frontera entre Estados Unidos y Canadá o al cruzar puntos delicados como el túnel Detroit-Windsor o el Puente internacional de Blue Water, en la ciudad canadiense. Sin embargo, en los tramos de autopista fue el vehículo el que se dirigió gracias a la tecnología autónoma. Además, el viaje ha sido el banco de pruebas perfecto para las tecnologías que desarrolla Continental, uno de los líderes en el desarrollo de la conducción autónoma.

Continental y el Cruising Chauffeur

El fallo humano está detrás del 95 % de los accidentes de tráfico, de ahí la importancia que tiene para Continental el desarrollo de un coche autónomo que elimine el factor humano. Para ello, el fabricante de neumáticos alemán ha desarrollado el dispositivo Cruising Chauffeur, en el que se combinan cámaras, radares y el lidar, un dispositivo detecta objetos a través del láser. De esta manera, se crea un modelo del entorno del vehículo y, junto a un mapa de alta resolución, el sistema reconoce los objetos –fijos y móviles- o la estructura de la carretera.

Continental lleva más de 5 años trabajando en esta tecnología, que además de en los Estados Unidos y Canadá ha probado en Europa, Japón o China, siempre con tráfico abierto. Por su parte, Magna desarrolla el lidar junto a Innoviz Technologies, una tecnología que le podría reportar entre 1.200 y 1.500 dólares por cada coche autónomo producido. Lejos de la atención mediática de Google o Tesla, Continental y Magna avanzan en silencio para que la conducción autónoma sea pronto una realidad.

Letamendi
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.