El mantenimiento de tu coche es básico, si va a estar estacionado durante más de 15 días. Desde que se ha decretado el Estado de Alarma en España, millones de vehículos se han paralizado en todo el país. Con un trabajo relativamente sencillo evitarás que surjan problemas posteriores.

Cómo cuidar el coche sin uso durante muchos días

Tu vehículo va a estar sin uso entre 15 días y un mes, probablemente, y es posible que en algunos casos pase más tiempo. Sigue estos consejos para asegurarte de que el parón no le afecte.

Arranca el coche cada 10 días

Aunque no puedes circular, sí es recomendable que tu vehículo se ponga en funcionamiento cada 10 días. De ese modo, consigues que el motor esté lubricado, que el aceite y el líquido de freno circulen y no se apelmacen. Además, a las ruedas y a los ejes también les viene bien ponerse en marcha.

Activar los elementos eléctricos

No te olvides de activar el aire acondicionado, lo que evitará que se acumule suciedad, y mover las ventanillas, espejos retrovisores, así como regular los asientos y cualquier otro elemento que se controle de forma electrónica.

Presión de neumáticos

Con el paso del tiempo y el vehículo parado, las ruedas van perdiendo presión, y se nota bastante. En casos extremos, puede suponer que los neumáticos se deformen, incluso podría afectar a las llantas por soportar el peso del coche. Lo ideal sería mantener los neumáticos con la máxima presión.

Cuidar el nivel de los líquidos

Es importante mantener los líquidos del coche en buenas condiciones. El aceite aumenta su viscosidad cuando hace frío. También se recomienda cambiar el anticongelante. Del mismo modo, es preferible mantener el depósito de combustible lleno, si el coche va a estar parado y sin usar muchos días.

Limpia el coche

La limpieza no es algo que se deba dejar para cuando el coche está aparcado. Pero en los casos como este, es especialmente importante acabar con la suciedad por dentro y por fuera. Así se evita que el polvo entre en las juntas o que los excrementos de las aves puedan deteriorar la pintura. Cubrir el vehículo con una lona sería lo ideal.

Con solo unas cuantas tareas de mantenimiento te aseguras de que tu coche esté en unas condiciones óptimas cuando tengas que volver a cogerlo.